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viernes, 27 de enero de 2012

Un vistazo al pensamiento político

ARENDT  Y LA POLÍTICA

“La gran importancia que tiene,  para las cuestiones estrictamente políticas, el concepto de comienzo y de origen  proviene del  mero hecho  de que la acción política, como cualquier otro tipo de acción, es siempre esencialmente el comienzo de algo nuevo; como tal  es, en términos de ciencia política, la verdadera esencia de la libertad humana.”[1]  Con esta afirmación, Arendt pretende establecer su criterio metodológico frente a la construcción de las fronteras que demarcan el concepto de lo político, relevando el carácter creativo - carácter original- de las categorías conceptuales que apuntan a cuestionar las ideas preconcebidas, cargadas de prejuicios históricos, originados en el pasado que pretenden proyectar una realidad anclada a la historia que no permite tener una comprensión fuera del “círculo vicioso”, y donde solo la conciencia imaginativa puede proyectar  una luz de verdad.[2]

Bajo esta connotación metodológica, Arendt mas que acuñar un concepto sobre lo político, lo que pretende es problematizar o generar un entorno conceptual crítico, con respecto a la tradición teórica del momento, que permita reencontrar , recuperar y destilar un sentido de la política. Arendt hace un rastreo  por la historia del pensamiento político, en el cual evidencia el interés de “...descubrir  de dónde proceden dichos conceptos  antes que se conviertan  en algo así como monedas  fuera de curso  y generalizaciones abstractas”[3]

La validez de indagar por un sentido de la política, Arendt la sustenta a partir de la negación que de esta se ha hecho, en el contexto de las sociedades contemporáneas, al  verse amenazados principios básicos como el de la libertad y el derecho a la vida , en una clara alusión a los Estados Totalitarios[4], los cuales identifica como expresiones de la no-política o anti-política , y que han sido la muestra  “...de la desgracia política de nuestro siglo...”[5]

El partir de estas consideraciones, lo vemos como necesario en cuanto que esto le ha valido a la autora una serie de cuestionamientos en el sentido del supuesto carácter ambiguo y de difícil delimitación de su trama conceptual como por ejemplo la distinción entre “lo político” y  lo social” ( que el mismo Serrano plantea, y que mas adelante puntualizaremos); o la delimitación que hace entre el concepto de  Poder y Poderío; entre Fuerza y Autoridad  y entre Violencia y Poder ( estos explicitados en su ensayo titulado “Sobre la violencia” -1970-).

“....Ella  -Arendt- define gran cantidad de palabras  claves de un modo personal, único: por ejemplo. Lo social frente a lo político ( un muy especial significado para lo social), fuerza frente a violencia ( un sentido muy especial para la palabra fuerza). Acción (una definición única de acción). Esta práctica intelectual es curiosa : tomar una palabra  que quizás tiene mas de un sentido en la comprensión ordinaria, darle un sentido muy especial  y después , desde aquí , hacer emerger conclusiones sorprendentes y paradójicas...”[6]

Bajo esta lógica es necesario hacer claridad en conceptos básicos que hacen parte de la obra de Arendt como Poder, Poderío, Fuerza, Autoridad  y Violencia.[7] Los cuales hacen referencia al problema de la dominación entre los hombres y que funcionalmente pretenden justificar su fundamentación y explicación  al rededor de “el problema de quien domina a quien”. Es así que el Poder se ha identificado  con la capacidad de actuar en concierto, donde este no se refiere al ejercicio por parte de un solo individuo, sino que se reclama como propio del grupo y solo se disuelve cuando este último deja de existir. El Poderío, por el contrario estará referido a un ente individual, donde si bien este adquiere una connotación, en medio de un colectivo social, en cuanto que se ejerce un efecto directo sobre los individuos en conjunto, la acción seguirá siendo ajena a la sociedad.   Pero aún así el Poderío del individuo es vulnerable, en términos de su dominación y control, a los efectos neutralizadores que se ejercen desde las mayorías.

La Fuerza, se ha identificado como Violencia  bajo el carácter coercitivo. Mientras que el concepto de Autoridad  se ha identificado con el reconocimiento legítimo por parte de aquellos a los que se les exige obediencia sin necesidad de ejercer la persuasión o la coerción y sin mas requerimiento que el respeto por la persona o la institución.

Por otro lado la Violencia, es una de las categorías mas importantes y reiterativas  en la obra de Arendt, dado que la autora se ha esmerado en establecer un deslinde entre esta y el concepto de poder[8]. Haciendo la distinción de  carácter instrumental (para el caso de la Violencia), como generadora de efectos multiplicadores en la neutralización de agentes sociales individuales que atentan en contra  del consenso mayoritario de las sociedades. Es así que..  “la violencia  aparece como el último recurso  para mantener intacta  la estructura del poder frente a los retadores individuales....Entonces la violencia aparece como el prerrequisito del poder ... como el último recurso del poder contra criminales y rebeldes,.. que se niegan a dejarse subyugar por el consenso de la mayoría...” [9]

Este esfuerzo diferenciador de Arendt, le han dado el soporte argumentativo  a la autora para cuestionar  los sistemas políticos, en este caso el Totalitarismo, que han conducido a la degradación de la condición humana, donde su orientación política se concentra  en la ecuación de igualdad que en el se establece entre poder y violencia, poder y dominación, relaciones que Arendt tratará de desenmascarar al decir que  el poder es la capacidad de actuar concertadamente[10]. Este principio, aboga por la posibilidad de que la violencia no se justifique por si misma, sino que adquiera racionalidad  sólo cuando el verdadero poder esta amenazado. La violencia, en este sentido, es simplemente un recurso que surge de la deformación del poder. A su vez el poder, a diferencia de la violencia, no necesita justificación, es inherente a la existencia de lo político.

Se identifica en Arendt, la justificación del ejercicio de la coacción cuando el poder esta amenazado, la cual se reglamenta en el derecho, bien sea por que se transgreda, se amenace o no se sientan recogidos en el,  aquellos individuos que van en contra de la “identidad jurídica de una sociedad” . Bajo esta lógica se infiere que la autora acepta un mínimo de ejercicio de la violencia, que encontrará sus límites en los marcos del derecho.

“Este argumento no presupone la ingenuidad de afirmar que el derecho suprime la violencia; lo que se sostiene es que el derecho puede llegar a mantener la violencia en los límites de la comunidad política. Con la propia terminología de Arendt podemos decir  que mientras el derecho se fundamenta en el poder, surgido del consenso, la violencia es una consecuencia de la disolución o el cuestionamiento radical de ese consenso...”.[11]

Los elementos conceptuales, presentados hasta el momento, han pretendido recrear el marco analítico conceptual en el cual se ha desenvuelto la teoría Arendt, que nos permite identificar  parámetros interpretativos, que hacen posible pensar implícitamente una idea de lo político o mejor un sentido de la política.

Cabe ahora hacer mención, de manera mas puntual, de los argumentos propuestos por  Serrano[12],  donde establece  puntos de referencia iniciales para entender la política  en Arendt, bajo el contexto de la coordinación de las acciones , donde la definición de los fines colectivos, son el criterio para comprender  el sentido de la política. Sentido que adquiere dimensión al rededor de lo que se ha llamado la esfera de lo público , que se formaliza conceptualmente “...como un espacio de aparición en el que se manifiesta la pluralidad de identidades e intereses presentes en la sociedad...”[13]

Ahora bien , bajo esta lógica cabría preguntarnos: como es posible entender el poder como elemento indispensable de la práctica política? Es una inquietud bastante interesante en la obra de Arendt, que abre el debate  en el escenario de la política contemporánea. Pretender darle respuesta a este interrogante, es preciso esbozar algunas ideas propuestas por Serrano en su texto “Consenso y Conflicto”.

La tesis fundamental que Arendt propone consiste en que la dimensión política del hombre se basa en la condición del ser humano y que por ello la vida política ha de ser coherente con ella. Según Arendt, el hombre es un ser político gracias a la acción  y a la capacidad  para la palabra  que lo ubican en una maya inmensa  de relaciones y exponen todos sus actos en un “espacio público”, en una especie de presencia permanente ante los otros  y así lo afirma: “Es gracias a la acción  y a la palabra que el mundo se revela como un espacio habitable, un espacio en el que es posible la vida en un sentido no biológico”[14]. El espacio de aparición , tal como se plantea, nada tiene que ver con las relaciones de parentesco, ni mucho menos con una naturaleza humana que justifiquen la presencia de lo político; el espacio al cual alude es un ente artificial  que se construye fuera de la naturaleza humana y que es preciso reconstruir, es así que el Zoon Politikon de Aristóteles queda seriamente cuestionado,  “el hombre es a-político. La política nace entre los hombres, por lo tanto fuera del hombre. De allí que no haya ninguna sustancia propiamente política. La política surge entre y se establece como relación”.[15]La política  es un invento de lo humano, no es una determinación a priori o heterónoma que se imponga a la voluntad humana en el ejercicio de su práctica política, la suplantación de esta práctica ha sido un prejuicio  en la historia de la humanidad.

El espacio de aparición es un espacio de igualdad, libertad, pluralidad y sobre todo de poder, no entendido como soberanía o dominación, sino como poder de grupo de los hombres reunidos. Allí en este espacio entra en juego  la pluralidad de identidades e intereses  en un sentido social , lo cual exige un mínimo nivel normativo  que haga posible  la coordinación  de las acciones de los ciudadanos; bien lo expresa Serrano: “Arendt pretende reconstruir  los principios de la tradición republicana ( aquella que considera que la participación  ciudadana es el valor fundamental de la práctica política) y demostrar que esta es compatible con la pluralidad”[16]

Es pertinente enfatizar que el sentido de la política, como lo concibe Arendt, es la libertad, y sugiere para su comprensión un alejamiento o distanciamiento de la tradición política del totalitarismo, pues este tiene la convicción de destruir la pluralidad del mundo humano, evidenciado en la idea  “de que la libertad del hombre debe ser sacrificada al desarrollo histórico , cuyo proceso puede ser obstaculizado por el hombre, únicamente si éste actúa y se mueve en libertad”[17]. Con esto Arendt, estará refundando de nuevo el acontecimiento político en la condición humana.

Pero ¿que sucede  cuando los ciudadanos ya no reconocen el poder, su propio poder concertado y representado en las instituciones del Estado? En este caso, el poder retorna a la esfera pública, en forma de protesta civil o mas aún si se quiere, de guerra civil. Estaríamos identificando una crisis de legitimidad del proyecto colectivo, que inicialmente reflejó un acuerdo común sobre el cual se estableció un nivel normativo que crea las condiciones para la construcción de un gobierno representativo.

“Se supone que el pueblo gobierna a quienes lo gobiernan. Todas las instituciones  políticas son manifestaciones y materializaciones del poder; se petrifican  y decaen en el momento en el que el pueblo deja de respaldarlas”.[18]

Bajo esta lógica, Serrano nos propone dos manera de entender la propuesta teórica de Arendt. Una bajo un sentido herrado y reduccionista que pretende simplificar sus planteamientos bajo una visión normativa y dogmática, donde se sostiene que “todo fenómeno que no sea expresión de la libertad  no es propiamente política...Desde este punto de vista, se involucra el pensamiento de Arendt bajo una visión idealista ...que tiene que ver muy poco con nuestra experiencia...La política no se encuentra ligada a la relación entre gobernantes y gobernados así como a la dominación y violencia que en ella se produce...es decir se reduce la política a ser una especie de obra teatral que ha perdido su fuerza  dramática, al relegar los conflictos reales que enfrentan las sociedades”[19]

Esta interpretación desconoce los planteamientos que hace la autora (antes mencionados) frente a los conceptos de poder, poderío, fuerza, autoridad y violencia. Donde se reconoce un problema de dominación del hombre sobre el hombre que genera efectos conflictivos en el proceso de  reconocimiento de la autoridad y el poder respaldado en el consenso mayoritario.

Es claro que la idea de poder ejercida por la violencia y la dominación como ámbitos prepolíticos no pueden devenir de la condición humana, según  Arendt, el poder debe situarse en el interior del hombre y particularmente en la capacidad que este tiene para establecer  una relación con los semejantes, con miras a crear un espacio vital en el que comunitariamente puedan desplegar sus potencialidades. El poder se hace efectivo cuando el hombre valora no sólo su capacidad de comenzar, sino la capacidad de su palabra como portadora y facilitadora de consenso, desde esta perspectiva la violencia no se elimina, sino que “ puede ser justificable pero nunca legitimada”[20]

“El objetivo de Arendt al vincular su idea de la política con la descripción de la “condición humana” es decirnos precisamente  que así como no existe una esencia del hombre, tampoco existe una esencia de la política que pueda ser condensada en una simple definición”[21]

La segunda manera de entender las tesis de Arendt, nos la propone Serrano bajo la lógica de no ir en búsqueda de un concepto de lo político, sino que es prioritario establecer criterios de comprensión de la política, los cuales se ubican en las condiciones y acciones en las que se desenvuelve el ser humano, donde la experiencia se convierte en el parámetro real de crítica, construcción y comprensión de lo político.

Arendt en su obra propone una distinción muy clara entre lo político y lo social[22] , frente a la cual Serrano se muestra renuente a  aceptar diciendo que “si bien es cierto  que la modernidad presupone un proceso de diferenciación entre los subsistemas sociales, esto no autoriza a pensar  que exista un abismo entre lo político y lo social. Es probable que exista una forma política de abordar la cuestión social. Lo que es cuestionable es que la definición de la especificidad de lo político esté dada por contenidos propios a esa actividad, ajenos o distintos de los problemas emanados de la cuestión social.”[23]

Frente a esto Arendt propone una interpretación de corte histórico, que pretende desmontar cualquier objeción, en cuanto que ella considera que el debate sobre lo público (como esfera de lo político)  adquiere distintas connotaciones dependiendo del momento de evolución de la sociedad que determinan un ámbito distinto para interpretarlo.

A su vez Arendt establece que “hay cosas cuya justa medida podemos adivinar . Tales cosas pueden ser realmente administradas y, por tanto no son objeto de debate público. El debate público sólo puede tener que ver  con lo que no podemos resolver con certeza. Por otra parte, si lo pudiéramos resolver con certeza , ¿para que reunirnos?[24]

Lo anterior se recrea con un ejemplo que propone Arendt, para delimitar de manera mas clara tal diferenciación. La autora asume el juego analítico de pensar en la dotación a la que tienen acceso los individuos de bienes y servicios básicos (vivienda, educación, salud, recreación ) ; donde se identifica que no es dominio de lo público (tema de debate) el hecho que todos los ciudadanos tengan acceso a dichos bienes, en cuanto que se consideran como necesarios para el desarrollo de una calidad de vida mínima. Pero cosa bien distinta sería la discusión sobre los efectos colaterales, multiplicadores o no, que podría generar el acceso dichos bienes y servicios, esto si sería tema de debate político. Por ejemplo, Arendt al hacer alusión al problema de la vivienda establece que “no debería haber debate alguno al rededor de la cuestión de que todo el mundo tenga una vivienda adecuada....pero la cuestión de si esta vivienda adecuada significa integración [haciendo alusión al sentido de pertenencia hacia el vecindario] o no es sin duda político...” y concluye diciendo que “todas estas cuestiones tienen una doble cara . Y una de ellas no debería ser objeto de debate.”[25]

Un último elemento que consideramos válido relevar en la autora, es el protagonismo que adquiere la participación ciudadana como valor  fundamental de la práctica política; y como esta se puede ver obstaculizada por los altos niveles de burocratización de las sociedades que hacen atractivo el ejercicio de la violencia por parte de los individuos en tanto ven frustradas sus posibilidades de ejercicio del poder como fruto del consenso colectivo,  sospechando por defecto la posible existencia deformada de un poder individual ejercido desde el gobierno, que anula las potencialidades del debate y la participación colectiva.

“La burocracia es una forma de gobierno en que todos quedan privados de la libertad política, del derecho  a actuar pues el gobierno de nadie es el no gobierno y donde todos somos igualmente impotentes, lo que tenemos es una tiranía sin tirano. Como salida a esto se plantea  la democracia participativa; el ciudadano co-dirigente; el ciudadano libre”[26]

 BIBLIOGRAFÍA

1.  Serrano, Enrique. “Consenso y Conflicto”. México: Interlínea . 1996.

2.  Arendt, Hannah. “¿Que es la política?. tr. por Rosa Sala Carbó. Barcelona: Paidós. 1997

3.  --------------------. “La condición humana”. Barcelona: Paidós. 1993

4.  --------------------  “Sobre la violencia”. tr. por Miguel González. México: Joaquín Motriz, 1970.

5.  -------------------- “De la historia a la acción”.Barcelona: Paidós. 1995

6.  -------------------- “Sobre la revolución”.Madrid: Alianza Editorial. 1988.

7.  -------------------- “Los orígenes del totalitarismo” -Antisemitismo- V.1  Madrid: Alianza Editorial.1987

8.  -------------------- “Los orígenes del totalitarismo” -Imperialismo-  V.2   Madrid: Alianza Editorial. 1987.

9.  -------------------- “Los orígenes del totalitarismo” -Totalitarismo-   V.3  Madrid: Alianza Editorial.  1987 


[1] Arendt Hannah. “De la historia a la acción”. Ediciones Paidós. Brcelona . Primera edición  1995.  Pag 43.
[2] “Sólo la imaginación nos permite ver las cosas con su verdadero aspecto, poner aquello que está demasiado cerca a una determinada distancia de tal forma que podamos verlo y comprenderlo sin parcialidad ni prejuicio, colmar el abismo que nos separa de aquello que esta demasiado lejos y verlo como si nos fuera familiar. Esta distanciación de algunas cosas y este tener puentes hacia otras, forma parte del diálogo establecido por la comprensión con ellas; la sola experiencia instaura un contacto demasiado estrecho y el puro conocimiento erige barreras artificiales.   Sin este tipo de imaginación, que en realidad es la comprensión, no seríamos capaces de orientarnos en el mundo. Es la única brujula  donde llega nuestra comprensión. Si queremos estar en armonía con esta tierra, incluso al precio de estar en armonía con este siglo, debemos participar  en el interminable diálogo con su esencia.” Ibid. p.46

 
[3] Arendt Hannah. “ ? Que es la política ? Paidos. Barcelona, 1993. P. 151.
[4] “Para Arendt el Totalitarismo es una consecuencia extrema de la centralización del poder político y el aislamiento de los individuos, tendencias inherentes a la modernización que lleva a la llamada sociedad de masas...” Serrano, Enrique. “Conflicto y Consenso”. Interlínea. 1996.  p. 84.     
[5] Arendt  “Que es la política?”  Op. Cit.  Pag. 63.
[6] Consideración hecha por el profesor de economía política, C. B. Macpherson , de la Universidad de Toronto, en el congreso que tuvo lugar en Noviembre de 1972 sobre “la obre de Hannah Arendt”, organizado por la sociedad  para el estudio  del pensamiento social y político del Canadá.  “De la historia a la acción” Op cit. P. 156
 
[7] Para esto ver la obra de Arendt, “Sobre la violencia”.Cuadernos de Joaquín Mortiz. México 1970. P. 40ss.
[8] Arendt plantea la violencia como la manifestación mas flagrante del poder: “Toda política es una lucha por el poder: el tipo extremo de la política es la violencia” . La autora  establece como la violencia es garantizadora de un poder, esto sustentado sobre la concepción de poder, que es considerado como instrumento de gobierno, fundado en un “instinto de dominio”. Ibid. P. 34
[9] Ibid. p. 44.
[10] Ibid. p . 39ss
[11] Serrano Enrique, “Consenso y Conflicto”. Op. Cit. p . 126.
[12] Ibid  p  10
[13] ibid. p. 10  
[14] Arendt, Hannah. Que es la política? Barcelona: Paidós, 1997. p. 18   
[15] Ibid.  p. 46   
[16] Serrano, Enrique. “Consenso  y Conflicto”. Op. Cit. p.90.     
[17] Arendt, Hannah. Que es la política?. Op. Cit. p. 72   
[18] Arendt, Hannah.  “Sobre la violencia” Op. Cit.  p. 39. 
[19] Serrano, Enrique. “Consenso y Conflicto”. Op. Cit. p. 100
[20] Arendt, Hannah. “Sobre la Violencia”. Op. Cit. p. 48.
[21] Serrano, Enrique. “Consenso y Conflicto”.  Op. Cit. . p. 101.
[22]  Para esto ver el texto titulado “Sobre la revolución”. Alianza Editorial. 1988. Capítulo 2 (la cuestión social)
[23] Serrano, “Consenso y Conflicto”   Op. Cit. p. 148.
[24] Arendt, Hannah. “De la historia a la acción”.  Op. Cit. p. 152
[25] Ibid. p. 153.
[26] Arendt, Hannah. “Sobre la violencia”. Op. Cit. p. 72

viernes, 11 de noviembre de 2011

Un vistazo al pensamiento económico

Primer Ensayo sobre la Población.
Un comentario crítico
RESUMEN:
En el artículo se hace una presentación inicial  de los postulados básicos de la teoría malthusiana sobre el crecimiento demográfico, donde se recrean las dos tesis esenciales: 1) El alimento es necesario a la existencia del Hombre. 2) La pasión entre los sexos es necesaria y se mantendrá en su estado actual. Igualmente a partir de estos postulados se formula la hipótesis central de la obra de Malthus consistente en reconocer el crecimiento geométrico de la población mientras que la oferta de alimentos crece en proporciones aritméticas. Haciéndose especial énfasis  al carácter homogeneizante que se propone en la obra al asumir como referente empírico el caso de la sociedad norteamericana. Al final se hace un acercamiento interpretativo desde el contexto de la teoría económica clásica como principal referente de análisis.
INTRODUCCIÓN
En el texto se pretende reconstruir un itinerario metodológico de la obra de Malthus, relevando sus postulados teóricos y conceptuales bajo la dimensión de la economía clásica en los marcos del desarrollo de la revolución industrial.
Así mismo se pretende identificar los aportes teóricos en el contexto de la modelación de las conductas sociales de la época, como también puntualizar las ausencias o excesivas abstracciones especulativas que son evidentes en su texto.
Por último, se puntualizan los principales aportes a la ciencia económica tanto desde su aspecto interpretativo como de refutación a teorías ya existentes. 
 ANTECEDENTES
Thomas Malthus, clérigo británico de origen aristocrático, y que gran parte de su vida subsistió de su trabajo en la empresa privada, La Compañía Británica de las Indias Orientales, desempeñándose como docente. Sus obras mas reconocidas en el mundo económico fueron el Primer Ensayo Sobre la Población y Principios de Política Económica. La gran contribución teórica de Malthus consistió en la postulación de la ley que regía el crecimiento demográfico y su influencia en la determinación de los salarios.
A partir de sus observaciones, cargadas de un alto nivel especulativo y abstracto, se pueden considerar tres conclusiones básicas a las que llega Malthus: 1) Los medios de subsistencia limitan la población. 2) La población crece de forma geométrica y la oferta de alimentos crece de forma aritmética. 3) La relación asimétrica entre el crecimiento demográfico y la oferta de alimentos es permanente en el tiempo a menos que se presenten obstáculos al crecimiento demográfico.
Se le reconoce igualmente haber configurado un cuerpo analítico de factores causales de posibles restricciones en el crecimiento demográfico  a saber: el vicio, el hambre, la miseria, las guerras, la peste y las enfermedades. Y simultáneamente construye argumentos contra la caridad pública.
Su gran reconocimiento en la economía,  es recogido por Keynes, al proponer un cuestionamiento a la inmutable ley de Say (toda oferta crea su propia demanda) y esbozar los primeros lineamientos de la teoría de la demanda agregada y su efecto sobre los períodos de sobreproducción. Es así que describe como las consecuencias de la pobreza de los trabajadores acarrearía una tendencia a la producción de mercancías en mayores proporciones a las potencialmente consumidas dados los bajos niveles de capacidad de compra de la población. Esto  alerta sobre una potencial crisis y estancamiento de la actividad económica, y que por primera vez se describía como consecuencia de las condiciones inherentes al modo de producción capitalista.
MALTHUS Y SU APORTE AL ANÁLISIS ECONÓMICO
Gran parte del pensamiento de Malthus se recoge en su  Primer Ensayo Sobre la Población , el cual parte desde una premisa metodológica fundamental  que es evidente para la época, consistente en afirmar que la población se debe reducir al nivel de los medios de subsistencia, esto formulado a raíz del crecimiento desproporcionado entre lo uno y lo otro; llevando aparejado otro interrogante, que se convierte en el carácter novedoso de la obra de Malthus,  y que son sus formulaciones en torno a la identificación de los medios a través de los cuales se resuelve o se reduce tal asimetría.
Dos categorías son las fundamentales que adquieren el nivel de variables esenciales en el modelo de interpretación de la evolución de las sociedades: “crecimiento poblacional” y “medios de subsistencia”, alrededor de los cuales se construye el marco teórico de interpretación; que adquiere dimensión analítica y validez explicativa siempre y cuando se le refiera a sus dos postulados básicos que connotan con el carácter de ser supuestos fundamentales: 1) “El alimento es necesario a la existencia del hombre”. 2) la “Pasión entre los sexos es necesaria  y se mantendrá prácticamente en su estado actual”[1]
Este carácter afirmativo que adquieren los supuestos los convierten en inmutables; Lo cual les da la categoría de leyes fijas y naturales. Tal connotación, evidencia la no substracción  de la teoría de Malthus sobre la dinámica  que adquiere el conocimiento económico de la época,[2]al pretenderle dar un estatus de ciencia; es decir, asumir la existencia de  fenómenos económicos y sociales que adquieren la categoría de leyes, no es mas que pretender emular el método aplicado para el estudio de los fenómenos  físicos y naturales; esto nos remite a pensar que la economía adquiere su nivel de discusión en la esfera de la Positivismo. 
 Bajo las anteriores consideraciones, se construye la tesis central de la obra de Malthus que adquiere la formulación hipotética bajo el criterio de considerara que “...la capacidad de crecimiento de la poblaciónes infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos para el hombre. La población, sino se encuentra obstáculos, aumenta en progresión geométrica. Los alimentos aumentan en progresión aritmética... Esta natural desigualdad entre las dos fuerzas de la población y de la producción en la tierra, y aquella gran ley  de nuestra naturaleza, en virtud dela cual los efectos de estas fuerzas se mantienen constantemente nivelados, constituye la gran dificultad insuperable en el camino dela perfectibilidad de la sociedad...”[3] 
Lo anterior se convierte en la gran abstracción teórica que Malthus hace con  base en la realidad empírica que le brinda la sociedad Norte Americana,  la que adquiere el carácter de regla general, y con respecto a la cual se comparan y explican el resto de las sociedades del mundo. Es así como Malthus presenta a los Estados Unidos  como la sociedad  “...donde los medios de subsistencia han sido mas abundantes, las costumbres mas puras y, por consiguiente, los matrimonios mas fáciles y precoces  que en cualquiera de los países modernos de  Europa.. y su... población resulta haber doblado en el curso de 25 años...”[4]
Aquí se puede establecer una primera gran crítica, en cuanto que el modelo explicativo del crecimiento poblacional se asume desde criterios homogeneizantes, con respecto a una sociedad de patrones de acumulación y desarrollo diferentes que trazan una dinámica en el mercado y la sociedad bajo caracterizaciones específicas,  pretendiendo con esto, de manera implícita o explícita, desconocer los determinantes históricos propios de cada sociedad, lo que le resta validez explicativa al modelo propuesto por Malthus.
A pesar de este carácter generalizante que se pretende desarrollar desde la teoría malthusiana, que da cierto aire de irrealismo, es necesario rescatar el carácter novedoso que se formula en la serie de consideraciones sobre lo que se llaman los medios mas efectivos a través de los cuales  se puede anular el crecimiento asimétrico entre la población y los medios de subsistencia. Es así como se consideran inicialmente los fenómenos migratorios como un mecanismo efectivo, pero este se valora bajo criterios subjetivos  en torno a la disposición de hacer  rupturas  por parte de los individuos, los cuales no serán proclives a abandonar sus familias o sus lazos de amistad.
Bajo la consideración  anterior se pretende formalizar los individuos bajo patrones de conducta regular, es decir, se construye una actitud humana desde la abstracción que se presume general, con lo que estaríamos identificando un criterio inicial para la modelación de las actitudes de los individuos. Esto se enfatiza a partir de la descripción que hace Malthus de otra serie de criterios de decisión que entran a jugar un papel importante en el estímulo o no de los sujetos a crecer demográficamente, para lo cual se introduce en análisis simple pero lógico sobre lo que podría implicar asumir un estímulo desaforado  del crecimiento de la especie.
Es así que para esto describe las consecuencias que se asumirían al no tener en cuenta las restricciones en el sentido que si se está dispuesto ha poblar el mundo sin garantías visibles de sustento, es porque implícitamente se asumiría un posible descenso en la escala social y/o un incremento en la jornada laboral. Estas inferencias llenan de contenido explicativo el comportamiento tendencial de las sociedades que se identifica para la época en términos del crecimiento de la marginalidad y el desempleo, junto con niveles salariales cada vez mas bajos y precios de los alimentos altos. Todo esto sumado  condiciona a que los matrimonios sean menos frecuentes y por consiguiente la población no aumentaría.
Es válido mencionar en este punto, el sesgo en el que cae Malthus al pretender modelar, desde la relación causa efecto, el crecimiento demográfico desde la categoría del “matrimonio”, es decir, se mide un efecto multiplicador o no de la población con base en la mayor o menor frecuencia de las uniones matrimoniales, y de ahí su preocupación por identificar los factores que facilitan o hacen mas precoces la unión matrimonial.
Igualmente se construye un modelo de felicidad, al cual supuestamente aspiran  todos los individuos, que se formula a partir del referente que brinda  la sociedad de mercado de la época (pleno florecimiento de la revolución industrial), entendida esta  como el logro del confort y la comodidad; y que ante el temor de perderla, se convierte en un obstáculo para el crecimiento poblacional.
“El obstáculo preventivo, parece ejercer su acción, practicamente en todas las clases sociales inglesas. Hay hombres, incluso de las clases sociales mas altas, que huyen al matrimonio simplemente por el temor a sostener una familia a su cargo, lo que les obligaría a reducir sus gastos y privarse de algunas de sus caprichosas diversiones...no hay que olvidar que a medida que vamos descendiendo los sucesivos escalones sociales, los motivos y el fundamento de esta aprehensión y de este reparo preventivo son cada vez mas de peso”[5]
La miseria y la escasez, adquieren una connotación igual al de la felicidad, dentro del modelo explicativo propuesto por Malthus. Estas se presentan bajo una lógica coherente la cual se describe desde el proceso retroalimentado que demuestra las múltiples relaciones de causa y efecto presentes a partir del incremento poblacional que conduce inmediatamente a una mayor demanda de alimentos, lo que genera un incremento en el costo de adquisición de los mismos, provocándose la escasez a consecuencia del  exceso en la demanda y simultáneamente una incapacidad inmediata del aparato productivo de satisfacer dichas demandas.
Lo anterior, se degenera en una ocupación de territorios con el fin de lograr un abastecimiento lo suficientemente amplio para una población determinada, en la búsqueda  de factores y recursos escasos, lo que implica la ocupación de territorios bajo la modalidad del conflicto y las guerras que traen como consecuencia la aniquilación física de pueblos y ciudades; identificándose un factor equilibrador del crecimiento poblacional.
Se evidencia en este enfoque interpretativo una orientación claramente determinista y lineal frente a la relación causa efecto crecimiento demográfico, escasez, miseria, guerras; fruto del ambiente académico de la época en donde desde las obras de la Economía Clásica en cabeza de Adam Smith, se pretendió darle una explicación desde la versión de la Economía Positiva a la sociedad (determinismo económico), situación a la que  no fue ajeno Malthus[6].
Por último, quedaría por resaltar, la fuerte crítica que hace Malthus a los programas de asistencia social que se hagan desde el Estado e inclusive desde el sector privado. Acá se hecha de ver la fuerte influencia que  recibe desde los primeros trabajos de Smith, donde establece una crítica a todo el sistema de funcionamiento institucional del Estado como agente económico activo y su posterior  reformulación como Estado gendarme.
Aunque el compromiso académico de Malthus se centraba fundamentalmente en explicar los efectos de los programas de asistencia sobre los estímulos al crecimiento de la población, es implícito el espaldarazo que este hace a las ideas de Smith.
“..La asistencia económica posee dos problemas: 1) tiende a aumentar la población sin incrementar la subsistencia. Es decir estas leyes crean a los pobres que luego hay que mantener . Y para aquellos que trabajan y no reciben la ayuda, se les convierte su trabajo en un poder adquisitivo menor dado que hay que repartir en partes cada vez mas pequeñas, las provisiones del país. Esto obliga a las personas a recurrir a esta asistencia en mayores proporciones...2) La cantidad de provisiones consumidas en los asilos  por un sector de la sociedad (considerado como poco valioso) reduce las raciones de los miembros mas hacendosos y merecedores, obligando de esta manera a algunos  al sacrificio de su independencia...”[7]
La dimensión que adquiere esta crítica dentro del modelo de análisis esta cercana a la negación de cualquier tipo de visión altruista o compromiso moral que se pretenda identificar en la teoría económica Clásica. Con esto se refrenda el carácter pragmático y positivo de los análisis de Malthus, alejándolo de algún tipo de visión Normativa[8]y reiterando su objetivo inicial que era el de identificar los medios (factores) que son obstáculos para el proceso de crecimiento poblacional y a su vez darles una lectura soportada sobre una construcción modelística de la sociedad.
CONSIDERACIÓN FINAL
En la obra de Malthus podemos identificar dos aportes al conocimiento económico. El primero es reconocer la importancia que tiene el autor en cuanto que se hace a la tarea de construir un modelo de interpretación del desenvolvimiento del crecimiento demográfico en las sociedades de mercado, con base en apreciaciones puramente empíricas, desarrollando un esquema racional que se soporta en la intuición lógica que le permitía su condición académica como estudioso de la economía, su condición personal  de clérigo y su condición de empleado en una empresa que tenía vínculos directos con las llamadas Indias Orientales. Esto le hace posible combinar academia, ideología e información, trípode sobre el cual abstrae y modela su visión del mundo.
El segundo tiene que ver con el reconocimiento que hace de la economía positiva, como herramienta esencial para la interpretación del mundo real y trasladarlo al mundo teórico por medio de la construcción de supuestos, hipótesis y categorías que le permiten hacer generalizaciones y conclusiones que son determinantes para comprender los fenómenos asociados al crecimiento demográfico de la época, y mas aún cuando no existían antecedentes de trabajos sistemáticos en este campo del conocimiento económico y social. 

[1]Malthus, Robert. Primer ensayo sobre la población. Madrid. Alianza Editorial. 1984. Pag. 52.
[2]“Estas dos leyes que han regido desde los tiempos mas remotos del conocimiento humano, aparecen como leyes fijas dela naturaleza humana” Ibid. Pag. 52.
[3]Ibid. Pag 53
[4]Ibid. Pag 57
[5]Ibid. Pag. 83.
[6]“En los años subsiguientes a la muerte de Smith, surgieron tres grandes figuras que refinaron y ampliaron su obra; se trataba de tres autores casi exactamente contemporáneos, a saber, un francés, Jean Baptiste Say (1767-1832) y dos ingleses, Thomas Robert Malthus (1766-1834) y David Ricardo (1772-1823). Los tres, pero Malthus y Ricardo en particular, presenciaron el vigoroso florecimiento de la Revolución Industrial, y, perfeccionando la obra de Smith, trataron de que la ciencia económica se desarrollara en consonancia con este enorme cambio. Con ellos llegó la teoría económica correspondiente al orden industrial.” Galbraith, John. Historia de la economía. Barcelona. Editorial  Ariel. 1991. Pag. 88
[7]Malthus ... Op. Cit. Pag. 95
[8]La Economía Normativa se matiza bajo la connotación de proponer análisis con un amplio sesgo ideológico, en cuanto que resuelve sus contradicciones analíticas desde el deber ser, es decir, desde las aspiraciones individuales del investigador bien sean de carácter político, ideológico, religioso, cultural, etc. Desde este enfoque se cuestiona de manera explícita el carácter de cientificidad de la economía, y se le compara con mayor cercanía al ejercicio especulativo propio de las disciplinas Sociales y Humanas.